"Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová." — Jeremías 9:24
Proyecto abierto de la Iglesia | Colabora como voluntario
📚 ¿Quieres ver cómo era el modelo anterior de 34 doctrinas? Explora el archivo histórico (V1)
Imaginen que reciben un regalo: una caja enorme llena de piezas de rompecabezas. Emocionados, volcamos todas las piezas sobre la mesa. Cientos de ellas. Miles, quizás.
Pero cuando buscamos la tapa de la caja para ver qué imagen debemos armar... no está. Alguien la perdió.
Pasamos horas intentando. Encontramos piezas que parecen encajar. Formamos pequeñas secciones: aquí algo que parece cielo, allá algo que podría ser agua. Pero sin la imagen completa, ¿cómo saber si vamos bien? ¿Cómo distinguir el cielo del mar si ambos son azules? ¿Cómo evitar forzar piezas donde no pertenecen?
Frustrados, dejamos el rompecabezas a medio armar en un rincón.
¿Les suena familiar?
Así es como muchos hemos experimentado nuestra fe.
Nos dieron piezas valiosas: "Dios es amor", "Jesús murió por tus pecados", "El Espíritu Santo vive en ti", "La Biblia es la Palabra de Dios", "Cristo volverá".
Cada pieza verdadera. Cada una importante.
Pero... ¿dónde va cada una? ¿Hay un orden? ¿Un diseño? ¿Una historia que las conecte?
O simplemente las acumulamos en nuestra mente como ese niño acumulaba secciones sin saber cómo unirlas.
Durante años, trabajamos con un marco de 34 doctrinas fundamentales. Era como tener 34 secciones del rompecabezas ya armadas. Cubríamos los temas importantes: quién es Dios, qué es la salvación, cómo vivir la fe, qué esperar del futuro.
Funcionaba. Más o menos.
Pero cuanto más profundizábamos, más preguntas surgían.
Un día alguien preguntó: "¿Cuál es la diferencia entre la doctrina de 'Santificación' y la de 'Transformación del cristiano'? ¿Y la de 'Vida espiritual'? ¿No están hablando de lo mismo?"
Tenía razón.
Teníamos cinco doctrinas diferentes sobre cómo crece un creyente. Cinco. Como si hubiéramos armado la misma sección del rompecabezas cinco veces con piezas ligeramente diferentes.
Otro día, mientras estudiábamos los Evangelios, nos golpeó una realización incómoda.
Jesús pasó tres años predicando. ¿Cuál fue su tema principal? El Reino de Dios. Lo mencionó más de cien veces. Era el corazón de su mensaje.
Entonces revisamos nuestras 34 doctrinas buscando "El Reino de Dios".
No estaba.
Teníamos una mención breve dentro de escatología. Una nota al pie. Como si el tema central del ministerio de Jesús fuera un detalle secundario.
¿Cómo habíamos pasado eso por alto?
Y había un problema más profundo aún.
Las 34 doctrinas existían como una lista. Doctrina 1, Doctrina 2, Doctrina 3... Una después de otra, como libros en un estante.
Pero, ¿por qué ese orden? ¿Había una razón teológica para que la Trinidad viniera antes que la Iglesia? ¿O simplemente era alfabético?
¿Cómo mostrábamos que no eran 34 verdades independientes, sino 34 ventanas a un mismo Dios?
El rompecabezas seguía sin imagen.
Después de semanas revisando documentos y discutiendo el marco, alguien hizo la pregunta que nos detuvo en seco:
"¿Estamos enseñando verdades sobre Dios... o estamos guiando a las personas a conocer a Dios?"
Silencio.
Porque no es lo mismo.
Podemos memorizar que Dios es omnisciente, omnipotente, omnipresente. Podemos aprobar un examen de teología con calificación perfecta. Podemos recitar los atributos divinos como quien recita la tabla periódica.
Pero si esas verdades no nos transforman...
Si no nos acercan a Él...
Si no nos llevan a caer de rodillas en adoración...
Entonces tenemos información, pero no encuentro.
Tenemos piezas del rompecabezas perfectamente catalogadas en cajas separadas... pero nunca vemos la imagen.
Empezamos a explorar cómo otros habían organizado la doctrina cristiana. Quizás había una estructura que se nos escapaba.
"¿Y si dividimos las doctrinas en niveles?", propuso alguien.
Sonaba lógico. Como un sistema educativo: primaria, secundaria, universidad.
Pero había un problema grave.
Si las verdades del "Nivel 3" son más avanzadas... ¿significa que son más verdad que las del Nivel 1? ¿Que algunos cristianos tienen acceso a conocimiento "superior"?
Eso no es bíblico. Es gnosticismo disfrazado de pedagogía. Elitismo espiritual con buen marketing.
"Yo soy de Pablo, yo de Apolos, yo de Cefas..." — y ahora, "Yo soy Nivel 3".
No. Descartado.
"¿Qué tal círculos concéntricos?", sugirió otro.
Un núcleo con lo absolutamente esencial: Trinidad, Cristo, Salvación.
Un círculo intermedio: Iglesia, Vida cristiana.
Un círculo externo: Escatología, Temas secundarios.
También sonaba bien.
Pero surgió una pregunta incómoda: ¿Puede alguien rechazar los "círculos externos" y seguir siendo cristiano?
¿La doctrina de la Iglesia es "periférica"? ¿La esperanza del regreso de Cristo es opcional?
Los círculos creaban una jerarquía que la Biblia no establece. Todo lo que Dios reveló es importante. No hay verdades de primera y de segunda clase.
Descartado también.
Alguien recordó Hebreos 5: "La leche es para los niños, el alimento sólido para los maduros".
"¡Ahí está! Doctrinas de leche y doctrinas de alimento sólido."
Pero cuando intentamos clasificar cuáles eran cuáles... el sistema colapsó.
¿La Trinidad es "leche" o "alimento sólido"? Es fundamental (¿leche?) pero también profundamente misterioso (¿alimento sólido?).
¿El Reino de Dios es básico o avanzado? Jesús lo predicaba a multitudes, pero sus discípulos tardaron años en entenderlo.
El problema no era encontrar la estructura correcta.
El problema era que estábamos pensando en las doctrinas como contenido a clasificar en lugar de ventanas a una Persona.
Entonces encontramos algo diferente.
No era un nuevo sistema de clasificación. Era una nueva forma de ver las doctrinas por completo.
Se llamaba IDENTI-PRO: Identidad y Propósito.
En lugar de preguntar "¿Esta doctrina es básica o avanzada?", IDENTI-PRO pregunta:
"¿Qué dimensiones tiene esta verdad?"
Pensemos en la santificación. No es solo un concepto para memorizar. Es una realidad con múltiples dimensiones:
Y además:
¿Ven la diferencia?
No hay "Nivel 1" y "Nivel 3". Hay una misma verdad que puede explorarse desde diferentes ángulos.
Un nuevo creyente puede entender qué es la santificación y empezar a vivirla.
Un teólogo puede explorar sus fundamentos filosóficos.
Un líder puede aplicarla a la vida de su comunidad.
Un anciano puede meditar en la esperanza que representa.
Todos acceden a la misma verdad. Todos crecen. Nadie es "superior".
Es como una casa con muchas ventanas. Cada ventana da al mismo paisaje, pero desde un ángulo diferente. Ninguna ventana es mejor que otra. Todas muestran la misma realidad.
Y entonces, finalmente, encontramos la imagen que faltaba.
No era una clasificación. Era un flujo. Una historia. Un movimiento.
DIOS se revela
↓
A través de Su REVELACIÓN (Escrituras, Cristo, Instrucción)
↓
Nos muestra Su CREACIÓN (el cosmos, la humanidad, la caída)
↓
Y nos ofrece RELACIÓN Y PACTO (gracia, redención, adopción)
↓
Para formar una COMUNIDAD (Su Iglesia, un solo cuerpo)
↓
Con una MISIÓN hacia la CONSUMACIÓN (el Reino, la gloria eterna)
¡Ahí estaba!
No son 34 piezas sueltas. Son seis grandes secciones que juntas forman la imagen completa:
DIOS → REVELACIÓN → CREACIÓN → RELACIÓN → COMUNIDAD → MISIÓN
Cada sección contiene varias doctrinas. Pero ahora cada doctrina tiene su lugar. Sabemos dónde encaja. Vemos cómo se conecta con las demás.
El rompecabezas finalmente tiene imagen.
Imaginen una casa en lo alto de una colina. Desde esa casa se puede ver un paisaje impresionante: montañas, valles, ríos, el horizonte infinito.
La casa tiene seis ventanas principales. Cada una mira hacia el mismo paisaje, pero desde un ángulo diferente.
Así son las seis entidades de nuestro modelo doctrinal:
La primera ventana mira directamente al sol naciente. Es la fuente de luz que ilumina todo lo demás.
Aquí exploramos: ¿Existe Dios? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Qué atributos tiene? ¿Cómo se relacionan el Padre, el Hijo y el Espíritu? ¿Cuál es su plan eterno?
Sin esta ventana, las demás están a oscuras.
6 doctrinas nos esperan aquí.
La segunda ventana mira hacia el camino que sube a la casa. ¿Cómo llegamos aquí? ¿Cómo supimos que esta casa existía?
Dios no se quedó en silencio. Se reveló en la creación, en las Escrituras, y supremamente en Cristo, el Verbo hecho carne. También nos dio su Instrucción (Torá) —no para salvarnos, sino para guiarnos una vez salvos.
4 doctrinas nos muestran cómo Dios se da a conocer.
La tercera ventana mira hacia el vasto terreno que rodea la casa. ¿Qué es todo esto? ¿De dónde vino?
Aquí vemos el cosmos que Dios creó, la humanidad hecha a su imagen, la tragedia de la caída, y los seres espirituales que pueblan la realidad invisible.
4 doctrinas nos ubican en el contexto donde vivimos.
La cuarta ventana es especial. No mira hacia afuera, sino hacia adentro: hacia el salón donde el Dueño de la casa nos recibe.
¿Cómo puede un Dios santo relacionarse con pecadores como nosotros? A través de pactos. Por gracia. Mediante justificación, redención, adopción. Con un proceso de santificación que nos transforma. Y una promesa de que nos guardará hasta el final.
Esta es la ventana del evangelio. El corazón de todo.
7 doctrinas revelan cómo Dios nos restaura.
La quinta ventana mira hacia el jardín donde hay otras personas. No estamos solos en esta casa.
La fe cristiana no es individual. Dios nos llamó a ser parte de un cuerpo: la Iglesia. ¿Qué es la Iglesia? ¿Cómo se relaciona con Israel? ¿Cómo nos edificamos mutuamente? ¿Qué significan el bautismo y la Cena del Señor?
5 doctrinas nos muestran quiénes somos juntos.
La sexta ventana mira hacia el horizonte. Hacia donde se pone el sol. Pero no con tristeza de final, sino con esperanza de amanecer.
¿Para qué existimos? ¿Hacia dónde va la historia? Aquí está lo que faltaba en nuestro marco anterior: el Reino de Dios como tema central. La Gran Comisión que nos envía. La esperanza que nos sostiene: Cristo volverá. Los muertos resucitarán. Habrá juicio. Y luego... eternidad. Dios será "todo en todos".
6 doctrinas nos muestran el destino glorioso.
Quizás se pregunten: si antes teníamos 34 doctrinas y ahora 32, ¿qué perdimos?
Nada. Ganamos.
Aquellas cinco doctrinas sobre "vida espiritual" (Santificación, Transformación, Frutos del Espíritu, Vida Devocional, Vida Espiritual) ahora son una: Santificación. Pero una santificación completa, vista desde todas sus dimensiones.
No perdimos contenido. Lo organizamos mejor.
La antigua doctrina de "Las últimas cosas" era una página genérica. Ahora tenemos cuatro: Segunda Venida, Resurrección, Juicio Final, Estado Eterno.
Más profundidad donde hacía falta.
Ahora tenemos lo que antes faltaba:
32 doctrinas bien organizadas valen más que 34 dispersas.
Como 32 músicos en una orquesta que tocan juntos valen más que 34 músicos talentosos que nunca ensayaron juntos.
Entonces, ¿cuál es la verdadera diferencia?
No es solo que reorganizamos contenido. Es que cambiamos el propósito.
| Antes | Ahora |
|---|---|
| 34 verdades para aprender | 6 entidades que nos guían a conocer a Dios |
| Doctrinas como información | Doctrinas como encuentro |
| Lista plana sin conexión | Flujo con sentido: DIOS → REVELACIÓN → CREACIÓN → RELACIÓN → COMUNIDAD → MISIÓN |
| "¿Qué debo creer?" | "¿A quién estoy conociendo?" |
El rompecabezas ahora tiene imagen.
Y la imagen es una Persona.
Este modelo doctrinal no es un fin en sí mismo. Es un mapa.
Un mapa no es el territorio. No podemos quedarnos mirando el mapa y decir que hemos viajado. Pero un buen mapa nos ayuda a llegar a donde queremos ir.
Y nuestro destino no es un lugar. Es una Persona.
"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado." — Juan 17:3
Él quiere ser conocido.
No solo admirado desde lejos. No solo estudiado como objeto de investigación. Conocido. Como se conoce a un padre. Como se conoce a un amigo. Como se conoce a un esposo.
Las 32 doctrinas que encontrarán aquí no son el destino. Son ventanas. Puertas. Caminos.
Cada una les acercará un poco más a Él.
¿Están listos para el viaje?
Si eres nuevo en la fe:
Comienza por DIOS, primera doctrina: La Existencia de Dios. Construye desde el fundamento.
Si buscas profundizar:
Elige la entidad que más resuene con tu momento actual. ¿Necesitas entender mejor la gracia? Ve a RELACIÓN Y PACTO. ¿Te preguntas sobre el futuro? Explora MISIÓN Y CONSUMACIÓN.
Si lideras un grupo pequeño:
Usa las preguntas de reflexión al final de cada doctrina. Están diseñadas para generar conversación, no para tener respuestas "correctas".
Si quieres ver el panorama completo:
Lee primero las introducciones de cada entidad antes de sumergirte en las doctrinas individuales. Es como ver el mapa completo antes de hacer zoom en cada región.
Una advertencia y una promesa.
La advertencia: Conocer doctrinas no es lo mismo que conocer a Dios. Es posible leer todo este contenido, memorizar cada punto, aprobar cada "examen"... y seguir con el corazón frío.
Las doctrinas son ventanas, no el paisaje. No se enamoren de las ventanas.
La promesa: Si se acercan a este contenido con corazón abierto, buscando no solo información sino transformación, no solo conocimiento sino encuentro... Él se dejará encontrar.
"Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón." — Jeremías 29:13
Él quiere ser conocido más de lo que nosotros queremos conocerle.
Eso debería darnos esperanza.
El viaje comienza. La primera ventana espera.
¿Buscas la versión anterior del modelo doctrinal? Accede al archivo histórico
Este contenido no es arbitrario ni fue definido por una sola persona o grupo particular. El marco doctrinal que aquí se presenta es propiedad de la Iglesia universal — el fruto acumulado de:
En última instancia, reconocemos que Dios es el artífice de toda verdad doctrinal. Él se ha revelado en Cristo, "el camino, la verdad y la vida" (Juan 14:6), y continúa iluminando a Su pueblo por la obra del Espíritu Santo, quien "os guiará a toda la verdad" (Juan 16:13).
Nosotros somos simplemente mayordomos de este depósito de fe "que ha sido una vez dado a los santos" (Judas 1:3).
Esta wiki es un proyecto comunitario. Si deseas aportar, corregir, profundizar o colaborar activamente:
Si tienes preguntas sobre este contenido, deseas hacer aportes teológicos, o quieres unirte activamente al equipo doctrinal de SINODE:
Este contenido forma parte del Modelo Doctrinal, desarrollado con la arquitectura IDENTI-PRO para ayudarnos a conocer a Dios.